UN BREVE HOMENAJE A NUESTRO MAESTRO
Liliana Viater, Alfredo Luciardo y Gregorio Kazi
Coordinadores Generales de la Carrera de Psicología Social-UPMPM
Escribo estas líneas en primera persona, gracias a la generosidad y la confianza de mis compañeros Alfredo Luciardo y Gregorio Kazi con quienes conformamos, junto a 24 compañeros más, el colectivo de Psicología Social en la Universidad Popular de Madres de Plaza de Mayo.
Parte de nuestras ideas, nuestros proyectos en formar psicólogos sociales que sean capaces de construir entre seres humanos; sin reduccionismos, sin dicotomías, es decir producir produciéndose, modificar modificándose, transformar transformándose. Como dice Gregorio Kazi en su libro Hacia una Psicología Social Histórica (cartografías críticas) :”....Enrique Pichon Rivière construye la Psicología Social de la Praxis en tanto dispositivo complejo de cambio del sujeto y sus modos de relación, siendo deseable dilucidar que lo que promueve el sistema social en el que vivimos son fuente primordial del padecimiento humano en su extensa gama de manifestaciones...”.
En la carrera de Psicología Social y en general en la Universidad, las cosas se viven con pasión, yo percibo esa pasión en los encuentros y desencuentros, en el ir y venir de la gente, pasión por los libros y las palabras.
Orientamos la carrera de Psicología Social “hacia el cambio social planificado” a partir de la propuesta pichoniana de”planificar la esperanza”. No es una actitud de espera sino en el sentido de darnos una estrategia, una táctica, una logística y una técnica como modos de organizarnos ante la tarea.
Desde allí y desde el valor enorme que para nosotros tiene el grupo y la Institución, como espacios de búsqueda, de transformación subjetiva, de creación colectiva y de aprendizaje.
El grupo para mí tiene potencia, algo que he verificado a lo largo de 23 años de trabajo en este campo.
El grupo y lo vincular, las herramientas teórico-técnicas y la discusión política, entre lo más significativo, nos permite formar psicólogos sociales de manera no tradicional.
Pensamos en agentes de cambio con una clarísima intención de modificar el mundo modificándose. Confiamos en los procesos creativos (que nos trascienden en tanto individualidades) potenciados por/en el grupo, es decir, nuestro quehacer es implementar la Psicología Social planteada por Enrique Pichon Rivière: “Direccional y significativa, operativa e instrumental”.
La obra de Pichon Rivière siempre me pareció (con sus más y sus menos) una búsqueda: “saber acerca del hombre y su tristeza”.
De tal modo que construir grupos, trabajar en grupo, pone en evidencia que podemos combatir a la tristeza en espacios creativos y solidarios, interactuando con otros, junto otros.
Por supuesto nada de lo dicho se construye sin esfuerzo, sin crítica y autocrítica, sin sufrimiento. Y sobre todo nada de lo dicho se construye en soledad.