Jornadas Latinoamericanas de Psicología Social y APSRA
Comisión Directiva de APSRA
S100 años del nacimiento de Pichon, 50 de la Psicología Social en Argentina, 20 de APSRA.
Veinte años no es nada, dice el tango. Y nos refugiamos en esta frase harto conocida para intentar atrapar algo de esta cuarta dimensión y cuantificar un recorrido.
APSRA nace proponiéndose la integración de los Psicólogos Sociales de la Argentina. En su derrotero pasó por diversas y conflictivas etapas, desde constituirse en uno de los principales actores de la actividad en la comunidad de Psicólogos Sociales, contando con gran fuerza instituyente, hasta mantener una mínima estructura por la que pudiera ser reconocida. Entre picos y valles los propósitos que le dieron origen se mantuvieron vigentes, con mayor o menor eficiencia, con mayor o menor eficacia.
El Estatuto de APSRA dice acerca de sus propósitos:
“...La integración de los Psicólogos Sociales de la Argentina, para llevar a cabo en forma organizada y sistemática un conjunto de actividades, basadas en un repertorio variado de conocimientos culturales y científicos que tienen como objetivo: Fomentar, proteger, conservar, restablecer y rehabilitar la salud integral (mente, cuerpo y contexto social) de las personas y/o grupos humanos.
La propuesta es promover, difundir y desarrollar los alcances funcionales y operativos de la Psicología Social, como herramienta privilegiada para el trabajo con grupos humanos, tal como la impulsara en el país el Dr. Enrique Pichon Rivière...”
Las crisis de estos 50 años transcurridos, que se profundizan y agravan en los tiempos que corren, demuestran la importancia creciente del rol del Psicólogo Social y de su disciplina, la Psicología Social, como herramientas privilegiadas para el trabajo con grupos
humanos. Los nuevos conflictos, enmarcados en otros tantos paradigmas, desafían el esquema referencial y la práctica. Lo que implica para aquellos imbuidos de impulso epistémico, la obligación de profundizar la construcción teórica, la exploración de campo, el intercambio de técnicas y dispositivos.
Seguir a Pichon implica hoy como ayer, romper la estereotipia y la clausura, dar plasticidad a los marcos conceptuales, avanzar en la práctica de una epistemología convergente, romper con la acriticidad de la mirada. Todo un desafío de construir una disciplina científica sin perder la sensibilidad del artesano.
Esta tarea, de cuyos avances dan cuenta entre otros indicadores, las nuevas instancias en la formación, reconoce pliegues, marchas y contramarchas, que generan tensión y confusión en nuestro colectivo. De allí que todas las expresiones organizativas de los Psicólogos Sociales debemos propender a la superación de estas dificultades.
Desde APSRA adscribimos a esta mirada y desde allí realizamos todos los esfuerzos de lo que somos capaces. Hoy nos encontramos en esta tarea que esperamos facilite la apertura de nuevos caminos.
La concreción de estas jornadas, donde homenajeamos a Enrique Pichon Rivière con colegas de Latinoamérica toda, es facilitadora de la construcción de espacios de discusión y reflexión donde, desde la multiplicidad de ópticas, se pueda arribar a sostener ejes comunes que permitan el sólido desarrollo de la Psicología Social.La práctica, la formación y la teoría son amplios campos que reclaman de nuestro aporte. APSRA se propone entonces, como un espacio más para cobijar las múltiples expresiones de los miembros de nuestra comunidad.