Trabajo, Desocupación y Sociedad
Equipo de Trabajo y Desocupación de APSRA
¿Puede hacer algo la Psicología Social por los desocupados?
Fue la pregunta inicial que nos hicimos en 1996. En esos momentos, los índices de desocupación “iban para arriba”; eran millones los desocupados.
El debate fue intenso: ¿solo contención o debíamos hacer algo más?
Nos decidimos por talleres gratuitos de reflexión y aprendizaje para la búsqueda laboral, entendiendo que “en última instancia el aprendizaje como el proceso de apropiación instrumental de la realidad, para modificarla” (EPR. Proceso Grupal pág.142)
El marco teórico pichoniano, acompañó la preparación de nuestro modesto proyecto presentado a APSRA, quien nos abrió sus puertas y nos cedió un espacio.
Recién recibidos como psicólogos sociales, encontramos un lugar donde dar nuestros primeros pasos y también los actuales. Perteneciendo a la Institución, nos desarrollamos en el accionar de la praxis, en este tema tan candente como fue, y sigue siendo el flagelo de la desocupación.
Suponíamos que dos ejes iban a ser fundamentales: “la resistencia al cambio” y”la adaptación activa a la realidad”.
Once años operando en talleres con desocupados, y conjuntamente los últimos cuatro con “El primer Trabajo de los Jóvenes”, nos demostraron que el despliegue de la teoría fue mucho más allá de lo imaginado.
Aprendimos en los talleres, que a la desocupación no todos los sujetos llegan en las mismas condiciones bio-psico-sociales
Mucho tiene que ver la historia laboral y de vida de cada uno (verticalidad). A la vez que hay elementos que son comunes en las resonancias psíquicas de este tremendo problema social.(horizontalidad).
Las enseñanzas de EPR estuvieron siempre, enriqueciendo nuestra praxis. Recurrimos además a otros autores, como nos reclamaría el maestro.
Así el ECRO inicial, fue ampliándose y modificándose con la reflexión sobre la praxis, la incorporación de nuevos conocimientos y el movimiento constante de la realidad.
A ello contribuyeron los seminarios, jornadas y laboratorios de formación profesional, donde el equipo fue organizador, y además se nutrió de nuevos conocimientos (enseñaje)
Hoy podemos decir, desde nuestra mirada crítica como psicólogos sociales, que la desocupación es un problema social y estructural. Para comprenderla debemos separar la realidad social, considerando que en ella operan fuerzas contradictorias, conflictos que la integran y que deben ser analizados, desde las diferentes disciplinas, como parte de un proceso, que plantea situaciones singulares. Hay responsables.
Nuestra tarea pudo contribuir sí, a que el “sentir, el pensar y el actuar” de los desocupados vuelvan a asociarse y con ello recobren el equilibrio perdido por la pérdida del trabajo. Puedan pensar como mejorar sus aptitudes, cambiar actitudes y encontrar nuevos caminos para su reinserción, como sucedió.
El espacio grupal, fue sostén, apoyo, reflexión y aprendizaje, en diálogo e intercambio permanente.
Hoy el país es otro. Los índices de desocupación “van para abajo” pero vivimos las consecuencias de más de veinte años de desocupación alta sostenida, cuyos efectos están a la vista y se padecen. Aceptamos como diría el maestro, el nuevo desafío de contribuir a la inclusión social de millones personas “inempleables”, nueva categoría que dejó una política nefasta.
Enrique Pichon Rivière, tus enseñanzas nos seguirán alumbrando el camino.